¡CENSURADO! : Libros prohibidos en el mundo.

 Son muchos los libros que «han pasado por la tijera» a lo largo de la historia, incluso algunos fueron directamente prohibidos sin revisión. Desde «El Origen de las Especies» de Darwin al «Ulises» de Joyce, hay libros de todas las temáticas, procedencias y objetivos que han sido prohibidos por diferentes países e instituciones.

Podríamos pensar que la censura de libros es algo del pasado, pero no es cierto. Sorprende la cantidad de libros actuales que se encuentran censurados por tibunales de todo el mundo, especialmente en Estados Unidos, como curiosidad. Estos son algunos de los libros que han sufrido ese destino.

Uno de los casos más absurdos nos llega de los Emiratos Árabes Unidos. Aunque Harry Potter encontró allá donde fue un gran éxito y aceptación por parte del público, el país árabe parece que quiso ser la excepción.

Aunque no ocurre con el resto de la serie, «Harry Potter y la Piedra Filosofal«, el primer libro de la colección del joven mago, se encuentra aún censurado en ese país. Las autoridades tomaron tal decisión puesto que al parecer el libro podría incentivar la brujería.

Mucho más curiosa es la odisea que encuentra ese mismo libro en las bibliotecas, especialmente en las escolares, en un país teóricamente más desarrollado culturalmente: Estados Unidos. Allí, se ha encontrado con la oposición de diversos colectivos, especialmente religiosos, que llegaron a calificarla como «la obra maestra del ingenio satánico«. Afortunadamente para los aficionados a la obra, fueron pocas las bibliotecas que cedieron ante la presión y eliminaron los libros de su catálogo.

Aunque la obra «Las mil y una noches» es una recopilación de cuentos e historias de origen árabe y hindú, parece que a los árabes no les gusta demasiado. Esta recopilación de cuentos se encuentra prohibida en Egipto, donde el gobierno del país estimó que había pasajes que podían atentar contra la integridad moral de sus ciudadanos. Se ve que no les parece adecuado ni sus propios cuentos tradicionales.

China por su parte está más lejos que muchos otros países de ser el País de las Maravillas. Principalmente, porque el libro Alicia en el País de las Maravillas se encuentra censurado y prohibido en el país.

La prohibición data de 1931, año en el cual el gobernador de la zona de Hunan, donde vivien setenta millones de habitantes, decidió por su cuenta que no podía ser bueno que los animales fueran representados teniendo actitudes y capacidades humanas. Enemigo de la personificación, decidió prohibir el libro, hecho que luego se extendió a alguna otra zona del país asiático y que perdura a día de hoy. El motivo oficial actual anuncia que «es desastroso poner a los animales y a los seres humanos al mismo nivel«. Algo no demasiado extraño, ya que China es lugar de superticiones y creencias ancestrales que se mantienen.

Sin duda, somos hijos del Imperio Romano y a censurar probablemente aprendimos de ellos. La obra de la Antiguedad, escrita por Homero o por los «homeros», no era bien vista por el estrafalario emperador Calígula, a quien las ideas de libertad que muestra el libro no le gustaban y por eso trató de destruirlo. No lo logró.

Pero el primer intento de censura, aunque parcial, llega del propio Platón, que propuso formalmente que la lectura de la obra estuviera prohibida para los adolescentes griegos.

Si hay algo más difícil que escapar del brote de peste de la Florencia del Siglo XIV, probablemente sea escapar del Índice de Libros Prohibidos de la Iglesia Católica, donde fue a parar el libro de Boccacio tras su publicación en el año 1353. Nunca han transcendido los motivos de la prohibición de esta obra, aunque permaneció en el Índice hasta su última edición en 1948, cuando la Iglesia decidió abandonar la prohibición de libros.

El paraíso para unos pocos y el infierno para otros es lo que representa «Charly y la fábrica de chocolate» en el estado norteamericano de Colorado, donde las autoridades decidieron que el libro de Dahl planteaba a los jóvenes «una pobre filosofía de vida«. No queda demasiado claro que manía tiene Estados Unidos con prohibir libros por motivos poco serios, pero los siguientes libros prohibidos (y sus curiosos motivos) son todos de ese país.

No es la única obra prohibida de Dahl en el país, ni mucho menos. James y el melocotón gigante, otro importante cuento del autor, también fue criticado por irreverente en diferentes zonas del país. Su persecución se basa en que los niños en las historias son desobedientes y los padres aparecen en ocasiones como villanos. Aunque está retirada de las bibliotecas y colegios de todos los lugares del país, solo se encuentra prohibida explícitamente en Wisconsin. El motivo oficial es que la compañera del protagonista, una araña, se lame los labios. Los tribunales llegaron a la conclusión que «se podría interpretar de dos formas, entre ellas de una forma sexual

Parece que al igual que la obra original, el libro «Ulises» de James Joyce también sufrió ciertos problemas para poder ser publicada libremente.

En un inicio, la obra se iba publicando a través de un suplemento de una revista, formado por el fragmento que en ese espacio de tiempo Joyce había enviado a la editorial. Así, durante años, de suplemento en suplemento, se completaría la obra.

El problema llegó cuando en uno de estos suplementos se describía un momento masturbatorio de el protagonista, Leopold Bloom; que fue leído por una joven puritana de pocas miras (y mucho tiempo libre) que decidió llevar personalmente a la obra, el editor y al autor a la Corte Penal de Manhattan. Eran los años treinta, y el tribunal fue inflexible, censurando la obra durante diez años y manteniendo supervisados a las partes acusadas para estar atento por si volvían a atentar contra la integridad de otra joven.

Mucho más recientemente la obra sufrió un nuevo intento de censura por parte de Apple. Con gran éxito, dos jóvenes realizaban un webcómic de la obra, publicándola en los diferentes «markets» de los sistemas operativos para que los usuarios de teléfonos móviles y tablets lo descargaran. El problema estuvo en la App Store, donde los responsables les negaron la posibilidad de subir la aplicación ya que querían mantener la Store «pura«. Finalmente, consiguieron que los autores de webcomic retiraran siete escenas de su trabajo y lo subieron. Pocos meses después, al ver la polémica suscitada por el asunto, Apple solicitó a los autores las siete páginas censuradas y las añadieron al resto de la aplicación..

¡Felicidades! ¡Has encontrado a Wally!, son frases que no pueden escuchar los habitantes de Nueva York y Michigan, donde la serie de «Wally» de Martin Hanford está prohibida en las bibliotecas públicas. El motivo, como siempre singular cuando hablamos de censura estadounidense, es que la obra «contiene cosas sucias en algunas páginas«.

A lo que se refería el tribunal es que en una de las viñetas, donde había que encontrar a Wally en una playa, parecía que una de sus «acompañantes inoportunos» que impiden que le encuentres fácilmente entre la gente era una mujer que hacía topless en la playa. Contando que los dibujos son milimétricos, se cuestiona cómo el tribunal fue capaz de detectarlo.

De cualquier manera, el caso es que por ese motivo la distribución de la serie de Wally no es libre en los EEUU.

La verdad es que ni una sola obra se libra de la mirada censuradora de los tribunales estadounidenses. Caperucita Roja, más que por el lobo, sufre por la censura: el tribunal californiano, basándose en su derecho a proteger las mentes inocentes de semejante delito, prohibió el cuento por un motivo clarísimo.

A pesar de ser tierra de viñedos, a los jueces californianos no les gustó que Caperucita llevara en su cestita a su abuela una botella de vino, motivo oficial de la censura de la obra.

¡Pero no nos encontramos a salvo! Según los tribunales estadounidenses, hay un libro peligrosísimo para la infancia producido dentro de nuestras fronteras: ¡Manolito Gafotas!

Catorce años después de su aparición en España, la obra se tradujo al inglés para su difusión en EEUU, pero allí se toparon con el tribunal que se encargó de hacerle algunos retoques a su gusto.

Las collejas de su madre a Manolito han desaparecido por arte de magia en la versión norteamericana, y no son pocas las editoriales y colectivos que se quejan que la obra presenta «maltrato animal» ya que en cierta página Manolito da, inconscientemente, chocolate a un perro.

¡No hay nada para que preocuparse! Los niños norteamericanos pueden hacer frente a algo tan peligroso como las collejas en una obra de ficción con sus rifles que funcionan de verdad y que pueden usar desde los cuatro años para matar a su hermana de dos. Aunque eso sí es apoyado por un tribunal.

Pero no todos los libros prohibidos en el país iban a ser internacionales. EEUU también ha censurado parcialmente la obra del escritor más importante que han tenido, Mark Twain. «Las aventuras de Tom Sawyer» tampoco son nada fáciles de encontrar en las bibliotecas del país, pues fue retirado de muchas al exponer el protagonista «una forma de vida cuestionable» en el aspecto moral.

El hombre de la foto, Tsegaye Gabre Medhin, fue Ministro de Cultura en Etiopía hasta que dejar que se publicaran ciertos libros llevó a su destitución.

El primero de ellos es «Hamlet«, de William Shakespeare, que fue censurada sin ningún motivo. Desde el golpe de estado de Etiopía, en el año 1974, ha estado muy vigilado cualquier producto cultural para asegurarse que este apoya de alguna manera al gobierno, requesito para ser publicado en Etiopía. Probablemente, la aparición de un gobierno ilegítimo en la obra es lo que asustó a los responsables de la censura para increpar a Tsagaye por permitir la publicación.

Por este y otros libros, Tsegaye tuvo que abandonar su puesto y su país. Aunque si quería evitar que censuraran libros se fue a un lugar equivocado, ya que vivió sus últimos años en Manhattan.

Acabemos ahora por un par de prohibiciones más que siguen vigentes (o no), pero demasiado breves para tratarlas por separado:

  • Los viajes de Gulliver fueron censurados en muchos países por su crítica a la colonización y a la aparición de temas sobre la corrupción política.
  • El Señor de las Moscas tampoco ha tenido demasiados apoyos a lo largo de su historia, ya que contiene como mensaje que los humanos poco se diferencian de los salvajes.
  • Sherlock Holmes estuvo prohibido en la URSS ya que su autor creía en el ocultismo, en que el gobierno ocultaba muchos detalles sobre la realidad, y era algo que las autoridades soviéticas no querían que se planteara uno de sus ciudadanos.
  • 1984 fue censurada por tener contenido sexual explícito. El verdadero motivo, lejos del oficial, fue su temática procomunista.
  • Los versos satánicos de Rushdie, como tratamos en otra entrada, están prohibidos en todos los países islámicos y han convertido a su autor en objetivo principal de las organizaciones terroristas fundamentalistas islámicas por criticar el Islam. Tiene que vivir bajo protección perpetua y ha estado cerca de ser asesinado decenas de veces.
  • Negrito llamado sambo está censurado en Japón ya que su gobierno considera que contiene material que podría ser racista
    • El libro Belleza negra fue censurado y prohibido en Sudáfrica porque el título contiene la palabra «negro« (¡mi motivo favorito!). La obra en realidad va sobre la necesidad de tratar adecuadamente a los animales y ante los malentendidos se conoce a la obra como Azabache.
  • Un mundo feliz de Huxley fue criticado duramente por aparecer en el libro malos valores de vida. Los que lo hicieron se saltaron el prólogo donde el autor comenta que es una obra satírica. 
  • El club de la lucha está prohibido en China ya que comenta una manera de fabricar explosivos.
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