Maki-e o cómo crear el instrumento de escritura más exclusivo del mundo

Tenemos que remontarnos más de nueve mil años atrás en el tiempo para encontrar el inicio del uso del urushi en Asia. El urushi no es más que una laca obtenida de la savia del árbol de la laca, endémico de ciertas zonas asiáticas hoy ocupadas principalmente por China, Japón y ambas Coreas. Su uso, aunque no exclusivo del país nipón, fue intenso incluso en el Período Jōmon, etapa histórica de Japón comprendida entre los años 14500-300 a.C, hallándose restos con más de nueve mil años de antiguedad.

Las características especiales de esta laca distan mucho de aquellas que se pueden obtener de otras formas. Los aceites que la componen, en contacto con la humedad y la temperatura ambiental, permiten que se solidifique sin alterar su composición, dando la sensación que permanece siempre húmeda, lo que dota a las piezas tratadas con el urushi de un brillo único. Durante decenas de siglos se trató a través de este método todo tipo de objetos, desde maderas a armaduras, fortaleciéndolos y convirtiéndolos en auténticas obras de arte. La laca actuaba protegiendo los objetos de la mayor parte de los agentes externos que podrían dañarlos, de manera similar a lo que podría hacerlo una pintura o un barniz.

Golden-Finger

El arte empleando urushi podía haber quedado en el olvido, sepultado por la modernización de Japón y la adaptación de sus valores tradicionales a unos más globalizados. Pero la que es hoy una de las compañías de instrumentos de escritura más grandes del mundo consiguió que el arte de urushi y del maki-e quedara ligado a los instrumentos de escritura.

Durante el Periodo Nara (comprendido entre el año 710 y el 794) en Japón se inició una nueva técnica artística, consistente en dibujar, a través de la aspersión de oro o plata en polvo sobre el urushi húmedo, diversas figuras decorativas. Esta técnica, enormemente compleja en técnica y en su aprendizaje, se popularizó a lo largo de los siglos hasta convertirse en un método decorativo muy popular a mediados del Periodo Edo (aprox. S.XVII). Sus obras se volvieron populares entre la realeza japonesa, instaurándose el título de Maestro del maki-e para los artistas que destacaran especialmente en esta técnica.

Su aplicación en el mundo de la escritura llegó de la mano de Ryosuke Namiki, fundador de Namiki, la futura Pilot Pen Company. A pesar de que la empresa comenzó centrándose en la fabricación de plumines de oro, pronto Namiki y su colaborador Masao Wada comenzaron a producir sus propias estilográficas. Las plumas de la época, fabricadas de ebonita (un polímero obtenido de la vulcanización de caucho y azufre) necesitaban de una capa protectora que las aislase de agentes que pudieran dañar el material, muy delicado incluso frente a la propia tinta. Namiki decidió emplear el urushi sobre la ebonita y, en búsqueda de aumentar su belleza, realizar las técnicas del maki-e para dibujar distintos diseños que dieran a sus estilográficas un estilo único. Su distribución internacional dio a conocer el maki-e por todo el mundo.

Makie

Desde entonces, numerosas firmas han rendido sus pendones al encanto de las maki-e . Firmas como la británica Dunhill supieron de inmediato el éxito que podrían tener en el mercado extranjero, aliándose con Namiki para su distribución por las mejores boutiques del mundo occidental. Las otras marcas niponas, como Platinum o Sailor, aprovecharon el éxito de Namiki para sacar al mercado grandes creaciones con la personalidad de su marca. Incluso los fabricantes europeos, como Pelikan, no tardaron en crear sus talleres y formar a grandes expertos en las técnicas del maki-e para fabricar sus propias plumas.

Cada una es única por necesidad. Un artesano a mano es el encargado de barnizar la pieza, traspasar el dibujo sobre el urushi, trazas cada línea, espolvorear suavemente el polvo de oro sobre ella. Todos los pasos son manuales, únicos e irrepetibles. Para las piezas más complejas pueden ser necesarios más de ciento treinta pasos y tres meses de trabajo para terminar por completo una pieza. Una estilográfica maki-e es el intrumento de escritura más exclusivo del mundo.

En este vídeo podéis ver cómo se fabrica una maki-e de la firma germana Pelikan. Un auténtico trabajo de artesanía.

¿Y tú, te comprarías una maki-e?

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